lunes, 3 de agosto de 2026

La carretera (2006), Cormac McCarthy.

 


Nos encontramos en un mundo postapocalíptico, no sabemos muy bien el porqué, pero tampoco nos hace falta. Ciertos pasajes intercalados a lo largo de la historia nos dan pie a intuir una hecatombe nuclear, el mundo en llamas, un invierno nuclear que dura ya varios años. Un padre y un hijo caminan por la carretera, en dirección sur, en busca de calor, en movimiento, siempre en movimiento.

La descripción de un mundo inerte es la principal baza de la novela, la que convierte una historia sencilla, sin alardes, un tema tan manido en la actualidad como es la lucha por la supervivencia después de un apocalipsis, en una gran novela. Todo es oscuro y gris, el sol tapado por las nubes, hace frío, no hay comida ni manera de producirla, los hombres se comen los unos a los otros, apenas hay lugar para la esperanza.

La carretera es el hilo conductor. Es, por un lado, la fuente del peligro, pero abandonarla supone el riesgo de dar rodeos sin llegar a destino.

Las explicaciones sobre lo que ha pasado son mínimas, traídas con maestría aquí o allá. Solamente nos importa la relación de un padre con su hijo, el sacrificio del uno y la cándida inocencia del otro frente a un mundo cruel.

 

Una famosa entrevista, de un autor poco dado a las mismas, aporta las claves, que tampoco es que sean necesarias para disfrutar de una novela que yo ya he releído.

Transcribo los fragmentos que más me han llamado la atención de la entrevista con Oprah Winfrey:

«Mucha gente me lo pregunta. No tengo una opinión. En el Instituto Santa Fe estoy con científicos de todas las disciplinas y algunos de ellos en geología dijeron que parecía un meteoro para ellos. Pero podría ser cualquier cosa: actividad volcánica o podría ser una guerra nuclear. No es realmente importante. Lo que importa ahora es, ¿qué haces? La última vez que la caldera en Yellowstone exploto, todo el continente norteamericano estaba bajo aproximadamente un pie de ceniza. Las personas que han buceado en el Lago Yellowstone dicen que hay una protuberancia en el fondo que ahora está a aproximadamente 100 pies de altura y todo eso está como pulsando. De diferentes personas obtienes diferentes respuestas, pero podría pasar en otros tres a cuatro mil años o podría suceder el jueves. Nadie lo sabe.»

 Pareciera que en nuestro mundo actual la única amenaza que se cierne sobre el hombre es el cambio climático, pero la humanidad se enfrenta a continuos desafíos.

Por otro lado, el motivo de la novela se expone aquí:

«…la idea nació en el año 2003 durante un viaje a El Paso, Texas. Mientras su hijo dormía, miró por la ventana del hotel y se imaginó cómo estaría ese lugar en cincuenta o cien años, visualizando las colinas ardiendo y pensando en ellos dos en ese entorno. Consideraba que la obra no habría existido sin su hijo, ya que refleja los miedos y el profundo vínculo protector de un padre hacia él.»

Oprah Winfrey: «"The Road" es esta historia de amor entre padre e hijo, pero nunca se dicen, "Te quiero."

―Cormac McCarthy: «No. No pensé que eso agregaría nada a la historia. Pero muchas de las líneas que están ahí son conversaciones verbatim que mi hijo John y yo tuvimos. Quiero decir que cuando digo que él es el coautor del libro. Muchas de las cosas que dice el niño [en el libro] son cosas que John dijo. John dijo: "Papá, ¿qué harías si yo muriera?" Yo dije: "Quisiera morir también," y él dijo: "¿Para poder estar conmigo?" Yo dije: "Sí, para poder estar contigo." Solo una conversación que tendrían dos tipos.»

 Diálogos sin guiones, escuetos, simples, descripciones realistas, incisivas, exactas, definen a la perfección una atmósfera, dos personajes principales que lo ocupan todo. No hace falta más para crear una historia que nos engatusa y nos hace sentir a flor de piel la relación padre hijo en una situación de pura supervivencia. Éxito de crítica y ventas, pero muchos lectores se encuentran confusos después de la lectura, la encuentran simple y aburrida, echan en falta más explicación sobre el tema apocalíptico. Quizás la etiqueta “ciencia-ficción” sea desmesurada. Por mi parte me quedo con el ambiente postapocalíptico, con el arte de McCarthy. Nadie dijo que las lecturas fáciles fueran las que dejan mejores sensaciones.

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