martes, 17 de mayo de 2016

Marguerite Duras. El amante.







Llamadme atrevido, pedante dirán algunos, pero me gusta hacer mi propia valoración acerca de esos libros que aún no han adquirido la pátina que solo el tiempo otorga. Tampoco esperéis un veredicto porque no lo encontraréis, pues opino como Ramón de Campoamor, que “En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color, del cristal con que se mira”.
Se trata de mi primer encuentro con Duras, que no el último, aunque he de decir que sus temas esenciales no me han tocado de lleno. No es un pero, sino un pro para aquel que sea tocado por la varita mágica de Duras. Tened en cuenta que si lo reseño es porque no he querido dejarlo pasar…

Me quedo con la ejecución de la trama, pues se estructura a partir de sensaciones, sin necesitar del sostén de una línea argumental ordenada.
La verdad que me sorprende que esta novela tenga tantos lectores, porque no se trata de una lectura fácil para aquellos que gustan del best-seller, pero así pasa…

Se trata, en definitiva, de la descripción de una pasión amorosa peculiar, entre una adolescente de quince años que pretende, con ello, ayudar a su familia, y un rico comerciante chino de veintiséis. Valiente zozobra la de la protagonista y escritora, en lucha consigo misma por culpa del prejuicio.

No estaba enferma de su locura, la vivía como la salud.

Pero hay más, mucho más entre líneas. La visión del choque cultural es sencillamente genial, a la vez que escueta. Duras deja mucho espacio al lector, lo hace reflexionar, lo cual me agrada sobremanera.

Existe la diferencia racial, no es blanco, debe superarla, por eso tiembla.

Eso ocurre porque es chino, porque no es blanco.

Poco más que decir, acercaos a Marguerite Duras y a su fascinante prosa. Es una novelita corta que se lee de un tirón, aunque también apetece pararse a la orilla del Mekong a paladear las sensaciones que destila.       

...esos ríos, fluyen deprisa, se derraman como si la tierra se inclinara.

El río fluye sordamente, no hace ningún ruido, la sangre en el cuerpo.

        Yo desde luego que me quedo con unas ganas tremendas de ver la película del siempre sorprendente Jean-Jacques Annaud.



2 comentarios:

  1. Para mí, también fui mi primer libro de Duras.

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    1. Me vienen recomendando "El amante de la China del Norte", como que trata sobre el mismo tema pero dicen que mejor...

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