Activo
o no, este blog viene recibiendo desde su creación entre 50 y 100 visitas al
día. Desde hace un tiempo, ni tan siquiera un año, dicho número de visitas se
ha venido aumentando entre un 200 ó 300 por ciento, y subiendo. Todo hace
indicar que la culpa es de la inteligencia artificial. Desde las estadísticas
surgen extraños, como la procedencia, por países, de dichas visitas.
Como
bien os podéis imaginar, si algún interés habéis puesto en mis reseñas, hay
veces que poco o nada tienen que ver con la literatura, y sin embargo sí, y
mucho, con el espíritu, con la personalidad, con mi forma de entender el mundo
y el hombre. Se observa, cómo no, un aprendizaje, una evolución.
La
verdad sea dicha que me intereso más por el ensayo que por la literatura, pues
sufro del afán por aprender, y cuando leo literatura busco en ella al hombre y
su talante más que un ligero pasatiempo (me hallo en las antípodas de la
pretenciosidad, no hay una cosa mejor que la otra, puro relativismo). Por ello
a menudo critico a los mismos dioses, que en este yermo páramo no son otros que
los clásicos de la literatura. El lector común cree que a los dioses no se les
puede poner tacha, y digo yo que no se le puede hacer mejor homenaje a un maestro
que el leerlo con intensidad. Entiéndalo cada cual como quiera. Los escritores
gustamos de los buenos lectores, que escondidos andarán si es que usan de la
razón.
El
caso que no me arredro a la hora de sacar punta a los clásicos, como es el caso
de la presente novela; en este caso ni le saco punta, solamente vierto una impresión
negativa. Hace tiempo que leí con entusiasmo Emma, de la maestra Austen, y
ahora he chocado con Mansfield Park, una novela que varias veces estuve a punto
de abandonar pero que terminé con pundonor para dejar huella de su lectura en
este apartado blog. Nada que ver una novela con la otra, o esas son las
sensaciones que he sacado de una primera lectura; segunda lectura os aseguro
que no habrá.
La
protagonista, Fanny Price, es acogida como un favor por sus parientes ricos,
que ocupan la mansión de Mansfield Park. Ni qué decir que Fanny es el resultado
de ir añadiendo todos los atributos de lo que puede ser considerado como el
bien, o sea, un personaje por completo alejado de la realidad.
Otros
personajes son tratados con mejor fortuna, pero en líneas generales me ha
parecido una novela previsible y prescindible, y no considero necesario hacer
más análisis porque otros lo harán mejor que yo. Se ambienta en los años de las
guerras napoleónicas pero apenas se mencionan estas, aunque esto sucede en toda
la novelística de Austen y ello no le impide escribir grandes novelas. Tampoco
se menciona la Revolución industrial, que está transformando el mundo, ni el
esclavismo, que, a tenor de la crítica, está en el origen de la riqueza de la
familia que habita las páginas de la novela.
En
definitiva, creo que mi trayectoria por Jane Austen está siendo un tanto
errática, de manera que he pasado de una buena novela a otra irregular (por no
decir mala). Y esto me ayuda a enlazar con la introducción y el motivo de mi
reseña, la inteligencia artificial.
¿Qué
es la inteligencia artificial? Debe ser una gran pregunta porque las respuestas
son variopintas. Viene a ser el manejo de algoritmos y de grandes bases de
datos para realizar tareas que se asemejan a la inteligencia humana; de ahí a
aprender por sí misma y adquirir capacidad crítica, es un paso que por el
momento dudo que lo tengan muchos humanos, incapaces siquiera de discernir la
verdad de la mentira de aquello que les transmite la aviesa televisión.
Así
que, cuando le preguntas a la inteligencia artificial por Mansfield Park, que
lo he hecho, te habla de sus pros y sus contras de forma muy sencilla y
esquematizada, resumiendo lo que ya ha dictado, de forma acertada o no, la
crítica literaria. Ya te sirve lector, más que esta reseña vacía. Pero yo no
pierdo el hilo, y me sigo preguntando por las visitas que recibe el blog de
parte de la inteligencia artificial, que, a mi humilde manera de ver, tiene
poco de inteligente.
Supongo
también que el algoritmo hará limpieza y se quedará con los mejores números, o
sea con las páginas más visitadas, más prestigiosas, más fuertes en definitiva,
que no más fiables. Se desechará lo particular o “raro”, como este blog, y la
opinión más generalizada se llevará el gato al agua, que no tiene por qué
constituir el equivalente a la razón.
Así
que, no me hagáis mucho caso, probablemente me equivoque en todo, porque según
la inteligencia artificial:
Mansfield
Park (1814) es una de las novelas más complejas y menos “ligeras” de Jane
Austen. A diferencia de obras más populares como Orgullo y prejuicio, aquí el
tono es más serio y moral, con una protagonista introspectiva y una crítica
social más sutil…