Nos encontramos en un mundo
postapocalíptico, no sabemos muy bien el porqué, pero tampoco nos hace falta.
Ciertos pasajes intercalados a lo largo de la historia nos dan pie a intuir una
hecatombe nuclear, el mundo en llamas, un invierno nuclear que dura ya varios
años. Un padre y un hijo caminan por la carretera, en dirección sur, en busca
de calor, en movimiento, siempre en movimiento.
La descripción de un mundo inerte
es la principal baza de la novela, la que convierte una historia sencilla, sin
alardes, un tema tan manido en la actualidad como es la lucha por la
supervivencia después de un apocalipsis, en una gran novela. Todo es oscuro y
gris, el sol tapado por las nubes, hace frío, no hay comida ni manera de
producirla, los hombres se comen los unos a los otros, apenas hay lugar para la
esperanza.
La carretera es el hilo conductor.
Es, por un lado, la fuente del peligro, pero abandonarla supone el riesgo de
dar rodeos sin llegar a destino.
Las explicaciones sobre lo que ha
pasado son mínimas, traídas con maestría aquí o allá. Solamente nos importa la
relación de un padre con su hijo, el sacrificio del uno y la cándida inocencia
del otro frente a un mundo cruel.
Una famosa entrevista, de un autor
poco dado a las mismas, aporta las claves, que tampoco es que sean necesarias
para disfrutar de una novela que yo ya he releído.
Transcribo los fragmentos que más
me han llamado la atención de la entrevista con Oprah Winfrey:
«Mucha gente me lo pregunta. No
tengo una opinión. En el Instituto Santa Fe estoy con científicos de todas las
disciplinas y algunos de ellos en geología dijeron que parecía un meteoro para
ellos. Pero podría ser cualquier cosa: actividad volcánica o podría ser una
guerra nuclear. No es realmente importante. Lo que importa ahora es, ¿qué
haces? La última vez que la caldera en Yellowstone exploto, todo el continente
norteamericano estaba bajo aproximadamente un pie de ceniza. Las personas que
han buceado en el Lago Yellowstone dicen que hay una protuberancia en el fondo
que ahora está a aproximadamente 100 pies de altura y todo eso está como
pulsando. De diferentes personas obtienes diferentes respuestas, pero podría
pasar en otros tres a cuatro mil años o podría suceder el jueves. Nadie lo
sabe.»
Por otro lado, el motivo de la
novela se expone aquí:
«…la idea nació en el año 2003
durante un viaje a El Paso, Texas. Mientras su hijo dormía, miró por la ventana
del hotel y se imaginó cómo estaría ese lugar en cincuenta o cien años,
visualizando las colinas ardiendo y pensando en ellos dos en ese entorno. Consideraba
que la obra no habría existido sin su hijo, ya que refleja los miedos y el
profundo vínculo protector de un padre hacia él.
―Oprah Winfrey: «"The Road" es esta
historia de amor entre padre e hijo, pero nunca se dicen, "Te
quiero."
―Cormac
McCarthy: «No. No pensé que eso agregaría nada
a la historia. Pero muchas de las líneas que están ahí son conversaciones
verbatim que mi hijo John y yo tuvimos. Quiero decir que cuando digo que él es
el coautor del libro. Muchas de las cosas que dice el niño [en el libro] son
cosas que John dijo. John dijo: "Papá, ¿qué harías si yo muriera?" Yo
dije: "Quisiera morir también," y él dijo: "¿Para poder estar
conmigo?" Yo dije: "Sí, para poder estar contigo." Solo una
conversación que tendrían dos tipos.»







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